sábado, 18 de noviembre de 2017

Pruebas de microtomía

El objetivo de esta prueba era técnico.
Se preparó el portaobjetos con albúmina de Mayer (glicerina, albumina de huevo y un antifúngico). El cefalotorax de una pequeña araña se deshidrató de la siguiente forma:

  • Primero en etanol 50º, 48h. 
  • Pasó por 60º, 70º, 80º y 96º. Durante 20 minutos cada uno. 
  • Igual tiempo en xilol y parafina. 

Finalmente se corto dentro de bloque de parafina con microtomo rotatorio.

El corte fue poco exitoso no lográndose una tira seguida de cortes de  cera.
Algunos cortes de pescaron del baño caliente.
Sobre un plato caliente se hicieron diversos baños suaves de xilol para eliminar la parafina.

Se logró mantener el corte en su posición.

Se fijó la muestra con DPX y se colocó el cubreobjetos.


40x

 100x

1000x (Con aceite de inmersión) 

1000x

Otra preparación. Misma deshidratación. En DPX. 40x.


sábado, 11 de noviembre de 2017

Técnicas básicas para microscopia de artrópodos


Resumen de procedimientos basado en:

Gibb, T.J., Oseto, C.Y., Arthropod Collection and Identification. Laboratory and Field Techniques. 2006. Academic Press. USA.

Maceración
Con substancias cáusticas remover tejidos blandos.
Al 5-10% NaOH o KOH (Sosa cáustica, potasa). El texto recomienda la sosa puesto que conserva detalles más delicadamente. El tiempo depende de varios factores, aunque como referencia indica una noche a temperatura ambiente.

Lavado
Con agua destilada. Añadir un poco de ácido acético (vinagre) permite garantizar la desactivación de la substancia cáustica.

Deshidratación
Desde el agua destilada, una serie de baños alcohólicos: 50º, 70º, 80º, 90º, 95º y absoluto. El tiempo depende de diversos factores.

Tinción
Puede ser un tema complicado.
Fucsina ácida para cochinillas (scale insects), áfidos (appphids) y piojos (lice).
Tinción simple para exoesqueletos con mercuriocromo (mercromina).

Blanquear (para especies oscuras), puede usarse peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) o una mezcla de amoniaco y peróxido a proporción 1:6 respectivamente.


sábado, 21 de octubre de 2017

Digital game board for my son

Schematics for a kid game board based on arduino.
 I have already built the shell and I am going to upload photos soon. I have to wired it and do the software.

...

30/102017
Finally:

Aluminium basket for samples

I have designed a tiny basket for samples for my tissue processor. It is built by drilling and threading a 8mm aluminium bar.
 
Process

 6 mm inside

1 mm, holes


viernes, 20 de octubre de 2017

Relato por encargo. Primera parte.

No pienso, pero existo.

Existo ahora que me piensas, insuflándome la vida.

Si quieres, considérame una especie de virus. Puedo permanecer cristalizado y cuando alguien me lee, utilizo su mente, tal como el virus utiliza la célula para vivir. Ellos son una cadena de RNA con una envoltura proteica, yo, un relato codificado en una cadena de caracteres.

Yo soy, yo seré lo que tú quieras que sea. ¡Escucha! Sigue leyéndome. Puedo ser una bruja camino de la hoguera, un niño en el desierto, extraviado de una caravana beduina que le pide ayuda a una serpiente. Es importante que sigas leyendo, si me lees, seré lo que tú desees. ¿Qué sueños tienes? ¿Qué miedos te acechan? Puedo ser un ente del extremo del cosmos, de más allá de lo que llamáis el universo observable, en aquella zona que se expandió a mayor velocidad que la luz. En un lugar eternamente inaccesible para vosotros.

Mi lector, mi amigo, mi benefactor. Yo soy... un erudito, recostado sobre un libro encuadernado en la piel momificada de un rey, según me enseñaron, aunque su nombre hace tiempo que se perdió. Los sucesos de esta semana me han envalentonado a asomarse a horribles simas que hasta hace poco me acobardaban.

Mi nombre es Elías y desde mi parroquia tengo encomendado el pastoreo de las almas de dos barrios del distrito sur de la ciudad. Soy un siervo de la Iglesia, aunque mis inquietudes me han empujado a asomarme al libro de la creación para poder conocer, de sus propias manos, la obra de Dios. Regularmente disfruto de intercambios con hermanos que se interesan en temas profundos. Hemos de ser muy cautos, puesto que las gentes no entienden de estos asuntos y los poderes temen perder su control sobre la verdad, así que, para alcanzar esta sabiduría, ponemos nuestra vida en juego.

Intentaré explicarte como nos relacionamos los miembros de mi disciplina, aunque puede ser algo confuso para los no iniciados. Hasta donde yo sé, pertenecemos a dos triángulos, es decir, formamos parte de dos grupos de tres personas. Pero, cada miembro de la hermandad ha de estar en contacto con cuatro personas diferentes. Por lo que solo un vértice pertenece a dos triángulos. También, podemos instruir a un novicio para que nuestra labor en la hermandad sea plena; ka mariposa de los cielos. Lo dicho es lo que significan estos signos. Son mosaicos típicos de nuestros templos.


Así nos reunimos, para protegernos de la aniquilación. Aunque vértices o triángulos caigan la geometría global queda protegida. Sin embargo, la muerte y el dolor nos acecha como individuos.

Hace una semana, sucedió algo horrible, Pedro, uno de mis vértices (preferimos ese término a hermano), fue atrozmente asesinado; ejecutado. Un hombre que sabía hablar con decenas de pájaros diferentes, que era capaz de dirigir el paso de las hormigas  o contemplar el acongojarte rostro de una araña a través de esferas de cristal.

Acusado de brujería, de blasfemia y apostasía, el domingo pasado murió por los Ojos del Dios. Yo asistí a aquel infernal acto. Con mis ropas sacerdotales, allí, allí mismo estuve contemplando la atrocidad. Permanecí plantado, perplejo, viendo como Pedro subía las escaleras a su suplicio. Lo contemplaba como quien mira la cabeza cercenada de un cordero en la carnicería o a una mantis devorando lentamente a un saltamontes, empezando siempre por su nuca. Hay un horror hipnótico en ello. Una vez, en uno de mis paseos vi como un leñador, después de un desviado hachazo, por uno instantes mirava incrédulo el borboteo rojo, la mano colgante, pendiente de unos jirones de piel. Como quien mira un raro objeto, sin comprender que es. Un cuadro una escena, donde el tiempo para de correr. Quizás dos segundos, pero que parecieron dos minutos.  Ese era mi mirar. Mi mente zozobraba sobre el rumor del populacho. Era como el zumbido sordo de insectos monstruosos, y yo, embebido en ese magma de estúpida y abominable perversidad.

Sentía mi nuca rígida y bajo un milimétrico temblor, como una vibración.  Embriagado, casi no percibía  a estos que me rodeaban, las gentes, el pueblo. Y allí al fondo del túnel de mi visión, Pedro, subiendo a la plataforma. El verdugo, de fofa gordura, alzó la mesa con mi vértice atada a ella. Sobre su rostro colocó lo que llaman los ojos de Dios. Dos sucios conos metálicos de un codo de longitud, de punta roma del diámetro de un dedo meñique y terminando en un diámetro de algo menos que media cabeza. Esos conos apuntaban hacia los ojos del desgraciado, fijados en un grueso madero atravesado en sus extremos por dos barras que permitían que el artilugio se deslizara arriba y abajo. Básicamente era como una prensa en el extremo de la mesa.

Esos punzones, estaban contrapesados por una gruesa piedra para impedir que bajaran. Dos sogas pendían a los lados. Eran las gentes, quienes colgándose, estirando de ellas, tenían que vencer el peso de la piedra y hacer que los ojos del pecador entraran en la más íntima comunión con los de Dios. Las gentes se golpearon entre ellas para alcanzar las sogas. Como repugnantes insectos que se amontonan y zumban unos sobre otros, luchando por apartar al otro, para libar la repugnancia que chorrea de cualquier carroña.

Se colgaron, entre gritos, la excitación palpitaba en la plaza. Las negras figuras del palco extendían su mano como acto de bendición. El estruendoso rumor ahogo los gritos. No escuchoé el chasquido, ni el restallar, ni el crujir, ni el rechinar del hierro contra el hueso. El sonido de las gentes eran como el  masticar de las cresas sobre la carne podrída aumentado mil veces, más, hasta hacerlo ensordecedor.

Me llevé una mano a mis ojos. Húmedos. Me parecía que alguna intangible membrana me envolvía  y me separaba de aquella repugnante orgia demoniaca de crueldad. No, no eran bestias ni insectos. Esos seres de Dios, del verdadero Dios no se merecían semejante insulto. Completamente enfermo, salí de aquel nido. Me parecía que alguna mirada que me seguía.

Llegue a mi casa, cerré la puerta tras de mí, la atranqué. Atolondrado, fui a mi librería y bajé la vieja caja de roble de lo alto. Era grande, un brazo por un codo por la altura de un palmo. En varias ocasiones estuvo a punto de caérseme. Bufaba por el esfuerzo, aprisionándola entre mi cuerpo y cualquier saliente. Finalmente logre depositara en la mesa. Estaba febril, como en un sueño, en una pesadilla. Me sentía ebrio, confuso. No sentía odio, mas bien pena, una pena profunda, profundísima, tanto que debía ser otro sentimiento. Un desprecio. Un ahogo... mi corazón se ahogaba. Quizas era desesperación, no por mí. Mi amor al hombre, mi compasión por él. Sentía como se hundía, profundamente, hacia el fondo de un océano oscuro, muy profundo, del cual es imposible resurgir. La humanidad, mancillaba el jardín de la Tierra y yo, yo mismo, lo hacía junto a ella.
Ya el libro sobre el escritorio. Rompí los sellos mágicos, los que pusiera el maestro de mi maestro. Desclavé la caja con facilidad y extraje una suerte de paquete. Envuelto en pieles y de un tacto mucilaginoso. Sentí un escalofrío. El olor, recordaba al de las carroñas secas por el sol.

Y aquí me hallo, mi lector, mi amigo, mi benefactor. Yo, el erudito, recostado sobre el libro encuadernado en la piel momificada de un rey que según me enseñaron,  su nombre se había perdido hacía tiempo.

Al levantar la cubierta un fino polvo flota ante mí. Un rostro me mira. Desde la primera página unos ojos se clavaban en los míos. Es la cara de un hombre de mediana edad, flaco, severo. Miro directamente a los ojos de ese dibujo, pero, aparto la mirada. Paso la página y multitud de arcanos signos la cubren, esquemas y pequeñas imágenes de abominaciones. Un escalofrío sacude mi espinazo y cerro el libro de golpe. Me agarro la cabeza con las manos. Mi frente arde. Bebo agua, me mojo la cara. Veo mi reflejo en un espejo de metal. Me miro a mi mismo con fijeza, exaltado. Me siento agotado pero, despierto, lleno de un fuego que se alimenta del calor de mi propia alma.

La noche se cierra más aun. Una botella de vino de misa me ayuda a recobrarme. Temblando, abro el libro.  Y ahí, esperándome, esa cara demoníaca. Esta vez la mire fijamente. No parecía tan amenazadora, parecía que sonreía pérfidamente.

martes, 12 de septiembre de 2017

El arte moderno es como una araña psiquica antropófaga.

Imagen solo enlazada

Al lado de la taza del váter tengo el cesto de la ropa sucia y encima de él siempre suelo dejar alguna revista o libro al que no le tenga demasiado aprecio, puesto que el baño es un lugar peligroso para el papel.

Estando en una labor necesaria y mientras ojeaba el dominical del pasado domingo, me tope con un artículo en que desmenuzaban un cuadro de Antonio Saura Atares. Un montón de borrones grises y azulados. Lo interesante es que ponían flechitas explicándolo. Se ve que no es pintura abstracta porque el cuadro se llama “Clara” y “conserva la referencia a un tema concreto”. Para cagarse, me dije. Esto, lo ponen en serio. Una vez me leí un libro de Joan Brossa en que explicaba eso del arte. Me alivió un párrafo en que decía algo como que: claro que eso es un montón de paja pegada en un tablero, pero el publico tiene que seguir el juego, si no, pues es un montón de paja pegada en un tablero y no; “el viento de la primavera en fluctuaciones adimensionales sobre el atardecer de la vida” (Umberto Eco tiene otro parecido, a lo mejor un día me lo miro, lo tengo por ahí. Lo encontré en un mercadillo).

Recientemente he estado confeccionando diversas cosas. Hace meses que estoy enfrascado en la construcción de un procesador de tejidos automático y hoy mismo he terminado de hacer una dobladora de metacrilato y una mesita de pino con ruedas y tablero lateral abatible para sostener un microtomo de 40 kg. Esto viene a que, hace unos días, estando yo plantado frente a un montón de cables, circuitos, motores, planchas de metacrilato y perfiles de aluminio. Proclame (estando mi amada esposa como público) “¡esto, realmente, es una obra de arte!”.

Y hoy, en el váter me encuentro con un cuadro de brochazos comentado con flechitas. Llámenme filisteo si quieren, pero el cuadro me parecen un montón de borrones. Explíquenme la coyuntura histórica, la evolución del pintor, lo que quieran... borrones. Pero, las flechitas, eso me ha fascinado. Las flechitas explicando cada parte del cuadro de borrones. Fantástico. Una obra de arte del parasitismo psíquico. Ahí, con dos huevos. Voy y lo explico. Oye, mira que truño he hecho, si quieres te lo explico.

Criticar el arte moderno es una chorrada. Eso lo hacen a diario miles de personas en cualquier bar. Yo lo que quiero es proclamar el arte verdadero, el verdadero arte, el arte de verdad. El Arte y punto. El tío que diseña los Casios, ese si que es un artista. Miren a su alrededor, el diseño industrial. Eso si que es Arte. Y no me hablen de “Guarjol” con sus potes del super y noseque del arte de las masa y toda esa bazofia. Hablo de cosas de verdad, de cosas que se han tenido que inventar, que se han tenido que crear y que sirven para algo, que tienen un objetivo, una función, que transmiten algo real.

Miren, tengo un buen ejemplo, un ejemplo espectacular e increíble, el mejor que van a leer en sus vidas. Ahora vayan a la cocina enciendan el fuego y pongan un tenedor sobre el fogón y regresen a leer mi ejemplo sobre lo que es el arte. !Corran! ¿Ya de vuelta? Perfecto, continuemos. Pues esto es como el pandillero de IT, (Eso, la película de los 90 -tienen que verla o haberla visto o tener imaginación o humor para entender de que va este comentario-) que se volvió loco y confesó falsamente los crímenes del payaso (araña psíquica antropófaga realmente) y lo encerraron en un manicomio. 30 años después, retornan los protagonistas que se salvaron de morir asesinados por el payaso, pero ahora creen menos y son más difíciles de matar, así que el payaso inspira al lunático para que los mate, como el dice, tu estas vivo y no importa si ellos creen o no para poder matarlos. De igual forma, cuando uno mira los guarismos de un un reloj Casio, no importa que uno crea o no, es arte. El diseño industrial, es al arte como un maniaco homicida cinematográfico sin motivos pero con un cuchillo de cocina, mientras que el arte moderno es como una débil araño psíquica antropófaga, has de creer para que puede acabar contigo.

Por cierto, el arte clásico, era artesanía de la época. En el fondo diseño industrial.

Ahora, si regresan a su cocina, encontraran que la parte del tenedor en contacto con la llama estará al rojo (o muy caliente, no sé, del orden de 500º para arriba, ahora mismo no quiero buscar la temperatura de la llama de gas de la cocina, pero 500º ya nos nos sirven). Pues, ahora se lo aplican al brazo (con cuidado de no quemarse la mano, coja el tenedor con un paño) y así tendrá un recuerdo del ejemplo al asociarlo a este doloroso y permanente hecho (también pueden considerarlo una obra de arte si lo desean).
-Oye, Como te hiciste esa quemadura en forma de tenedor.
-Ah, eso, siguiendo las instrucciones nemotécnicas de un blog, realmente funcionan, resulta que el arte verdadero es el diseño industrial que es como un maniaco homicida con un buen cuchillo, pero el arte moderno es como una araña psíquica antropófaga.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Lepisma 20x, enfoque por capas





El resultado siguiente es el enfoque por capas con Picolay (usando las tres imágenes anteriores) y ajuste del histograma con Photoshop.



domingo, 6 de agosto de 2017

Focus Stacking con Picolay

Probando rápidamente y sin complicaciones el enfoque por capas (ver), usando el software Picolay (http://www.picolay.de/). Hecho en cuatro "clics". El programa de form automática fusiona los planos enfocados de cada imagen para aumentar la profundidad de campo.No queda perfecto y en la imagen final, detalles importantes no quedan claros (pata anillada del plano superior), pero no está mal por no hacer nada.

El siguiente resultado es el de tres imagenes obtenidas con un movil y una lupa binocular a 20x.

Aedes albopictus (Mosquito tigre)

Originales




sábado, 5 de agosto de 2017

Planos del procesador con LibreCAD

He estado trasteando con un programa de CAD (computer-aided design), tal vez les suene el famoso AUTOCAD. Se trata programas de dibujo industrial o arquitectónico. 
Esta es la primera vez que hago algo con uno. He utilizado el LibreCAD para rediseñar el carrusel del procesador de tejidos que tengo entre manos.

En vez de "dibujar" he preferido indicarle al "CAD" los comandos para que fuera más preciso. Sin embargo, tienes que saber los puntos donde le vas a decir que dibuje lo que sea. Ej: círculo con centro en (0,0) y radio 15.

El carrusel tiene 12 agujeros, la única dificultat es la de hallar los centros para los agujeros que no estan sobre los ejes Y o X. Para ello téngase en cuenta la siguiente imagen.

Los agujeros iran a 30º y 60º, por lo que por trigonometria \(radio*sen(alfa)=Y\) y \(radio*cos(alfa)=X\). Para trazar la línea que corta el círculito (para poder taladrar el agujero) se ha procedido encontrando dos puntos alineados con el centro de este, con el mismo método.

Bueno, si esto es raro de entender, es porque esta raro explicado. Solo son apuntes. En el fondo (y en la superficie) lo que quiero es poner el dibujito de mi plano y ya está. Pues eso es todo. Arte, arte... esto si que es arte: 



jueves, 3 de agosto de 2017

Pruebas con procesador de tejidos DIY




Sirva esto como anotación personal.

Próximos pasos:
  • Probar el servo, que ha de ir a un Pin PWM. Hacía cosas raras al iniciarse, tal vez debiera colocarle un relé. 
  • Terminar el menú que ha de constar de las siguientes secciones:
    • Preprogramas: Son las rutinas básicas como:
      • Baños de deshidratación
      • Deshidratación y xilol
      • Deshidratación, xilol y parafina
      • Solo parafina,
      • Etc.
    • Programación
      • Le especificamos que ha de hacer
    • Utilidades
      • Permite mover los motores independientes y otras acciones. Para hacer pruebas sin tener que modificar el software de la máquina.
  • Hacer la caja. En principio sería de aluminio y metacrilato. Se compondría de dos partes, inferior y superior. La parte de arriba se quitaría como una tapa dejando al descubierto el brazo con el carrusel  y los controles. El brazo y el carrusel serían fácilmente extraíbles de la carcasa.
  • Perfeccionar el sistema de “encoder” óptico. Tendría que hacer un optoacoplador especial a partir de dos de ellos y usar solo un disco de posición en vez de dos. El sensor tendrá que ser móvil y ajustable con palomilla.
  • Pruebas con el porta-cables. Una vez se tenga la caja hay que ver cómo encaja todo.  

domingo, 2 de julio de 2017

Pruebas sencillas de retoque fotográfico

A continuación se ve la imagen original de filamentos de lana, obtenido con una Nikon y un microscopio triocular en campo oscuro y justo debajo la misma en la cual se ha recortado el histograma arriba y abajo en el programa fotoxx para linux.

La cuestión es que querría poder mejorar las imágenes pero sin tener que dedicar demasiado tiempo a la edición. Por lo general me limitaba a ajustar brillo y contraste pero esta otra opción, igual de rápida parece dar bastante buen resultado a judgar por el resultado.


Cuando tenga aldo de tiempo me tengo que mirar tutoriales:
https://sites.google.com/site/hispafotoxx/05---video---tutoriales-03-el-histograma

viernes, 30 de junio de 2017

La vejez ya no es lo que era

He tomado del INE (http://www.ine.es) datos de las defunciones por edad de los años que aparecen en el gráfico. La mortalidad aumenta puesto que la población envejece. Puede verse que cada 17 años, la cúspide de la gráfica ha abanzado un lustro y que la curva se va haciendo cada vez más estrecha, es decir, se reduce la dispersión de la edad de la muerte.

También, en 1980 los que morian con 95 años o más solo eran el 7'9% de los que lo hacían en el lustro de máxima mortalidad (75-79 años), en 1997 ya eran el 18'5% y en 2015 representaron el 32'2%. De hecho, desde 1980 la probabilidad de vivir 95 años o más se ha multiplicado por 6 aproximadamente (del 1'3% al 6'7%).

Nótese, como en 2015 la curva cambia de signo, algo conocido como punto de inflexión. Este momento avanza de alrededor de los 60 años al lustro de los 75-79 años. Matemáticamente ese es el punto en que una función pasa de ser convexa a cóncava, dicho de una forma más romántica es el momento en que se deja definitivamente el valle de la juventud para adentrarse en las montañas de la senectud. 

Y es que la vejez ya no es como antes y eso que antes era todo más natural (como la lepra y las sanguijuelas).