martes, 9 de enero de 2018

miércoles, 3 de enero de 2018

Dado de 6 caras que da una probabilidad exacta de 1/5.


Si marcamos con una "X" una única cara de un dado clásico (un cubo), la probabilidad de que salga al lanzarlo es de 1/6. 

 ¿Y si quisiéramos que la "X" saliera con una probabilidad de 1/5?

En un principio no parece posible, pero podemos lograr esa probabilidad exactamente. Sí, exactamente (tocate los güevos), aunque necesitaremos algo de cálculo para demostrarlo.

La forma de hacerlo es simplemente, marcar otra cara con un "ReRoll" (RR) o "Vuelva a tirar". Entonces tendremos que la probabilidad que salga la "X" es 1/6 mas la probabilidad que salga "RR" y despues la "X", mas la probabilidad que salga "RR", vuelva a salir "RR" y despues salga la "X", más la probabilidad que salga "RR" tres veces seguidas y despues la "X" y así hasta el infinito.

Más sintético sería:

$$\frac{1}{6}+(\frac{1}{6}*\frac{1}{6})+(\frac{1}{6}*\frac{1}{6}*\frac{1}{6})+...$$
Que viene a ser:

$$ \frac{1}{6}+\frac{1}{6^2}+\frac{1}{6^3}+...$$
Y poniendo una fórmula más pofesional (sin "r"):

$$\sum_{n=1}^{n}(\frac{1}{6})^n$$ 

Pero, oh, no, no, mierda, cosas de infinito, mierda, mal rollo, mal rollo, balanceémonos abrazándonos las rodillas, oh! oh!... ¡Alto! ¡que no cunda el pánico! Que tengo que amortizar mi sufrido primer curso de mates por la P*** Uned. 

Resulta que lo que tenemos es la famosa seríe geométrica, para la cual hay incluso una formula que calcula su valor (cosa que podemos hacer puesto que nuestra razón, 1/6, es menor que 1, si no la serie no converge, es decir no tiende a ningun número sino a infinito).
La solución es:
$$\sum_{n=0}^{n}a(r)^n=\frac{a}{1-r}$$ 
Cuidado que la fórmula empieza desde n=0 y nosotros empezamos desde n=1, así que al resultado le hemos de restar 1.
$$\sum_{n=1}^{n}(\frac{1}{6})^n=\frac{1}{1-\frac{1}{6}}-1=\frac{1}{5}$$ 

¡Tachan! El dado de probabilidad 1/5, un hermoso 20% y no la guarreria esa de 1/6 que da decimales: 16,66666...% de probabilidades que pase algo, bah! Con eso no se va a ningun sitio... 


viernes, 22 de diciembre de 2017

Matar un progrma en Ubuntu

Usar este código en la consola:

Ejemplo para firefox

toni@toni-H81M-S1:~$ ps -e | grep firefox
 3438 ?        00:03:24 firefox
toni@toni-H81M-S1:~$ kill 3438
toni@toni-H81M-S1:~$

martes, 19 de diciembre de 2017

Algunas posibles técnicas para manejar berrinches en niños

No se explican las técnicas pero se ejemplifican Situaciones ficticias para  un niño de entre 2 años y medio y 3 años.

El autor no se hace responsable de la aplicación de estas técnicas ni recomienda su uso.


Distracción

Posible ejemplo.

El niño no para de gritar y llorar por la causa X y es difícil negociar con él pese a que empieza a mostrar interés en la oferta actual.

Se le indican acciones físicas, sencillas de ejecutar:

-Ponte ahí. (señalando unos pasos más detrás de su posición)
Lo realiza.
-Toca la pared.
Lo realiza y empieza a calmarse.
-Toca el sillón.
Lo realiza y ya está suficientemente calmado para atender.

Liberación de la pulsión

Posible ejemplo.

El niño llora desconsolado porque quiere un regalo.
-¿Quieres un regalo?
-Ti, ti, quero un regalo.
-Mira; ese objeto de regalo para ti (lo que sea que se elija).
El niño lo coge.
-Ahora vamos a dejarlo donde estaba, ¿vale?
-Vale.
Y el niño pasa a otra actividad

Posible ejemplo.

El niño tiene que ir a comer con la familia pero quiere dibujar.
-Tero dibujar (llorando. berrinche)
Se le facilita un papel y un bolígrafo.
-Haz una línea.
La dibuja.
-Ya has dibujado, ahora a comer.
Obedece sin rechistar.


Contradicción

Posible ejemplo.

Se le ha dicho al niño que ha de tomar sopa, a lo que tras una pequeña escalada le lleva a una situación desconsolada gritando:
-Yo no tero sopa.
Se le calma preguntándole
-¿No quieres sopa?
-no, no.
-Pues entonces tomarás soropa.
-No tero soropa.
Se le insiste en que ha de tomar soropa.
El motivo de su berrinche pasa a ser que no quiere soropa.
-¿Quieres sopa?
-¡¡Quero sopa!!
-Pero tienes que tomar soropa.
-Soropa nooo.
-Bueno, si te portas bien podrás tomar sopa.
-Si, si, yo tero sopa.
 Come la sopa sin problemas.


Absurdo

Posible ejemplo.

La familia está pasando unos días en casa de los abuelos, en el campo, el niño entra en un berrinche porque quiere irse a su casa.

-Vale, pues vamos a casa. Nos vamos andando (la familia vive a 90 km, y ya es de noche).
El niño se calma.
Se le pone un abrigo y un progenitor, abre la puerta para irse. Sorprendido mira a fuera y exclama. Oh! Que de noche es. Que frio. Pero vamos.
- ¿En choche (coche) no?
-No, el coche no va. Pero mañana irá.
El niño mira al exterior dudoso.
-¡Vámonos fulanito!
-No, no tero… (Dudando).
-¿Nos vamos mañana con el coche?

-Si, si…
Acepta quedarse sin más quejas.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Generador personajes nivel 0, para Clásicos del Mazmorreo.

Generador de personajes de nivel 0, para Clásicos del Mazmorreo. No sigue exactamente las reglas de éste, está ajustado a lo que a mi me gusta (Basicamente, los rangos de los modificadores, alineamiento y he cambiado algun oficio o arma). La hoja hace 4 tarjetas cada vez (para refrescar es Mayusculas+Ctrl+F9).


 Descarga:

Hoja de cálculo de personajes nivel 0. LibreOffice.

Medidas en las mazmorras

Algunas medidas para uso en partidas de rol.

Muchos libros del rol traducidos, mantienen medidas anglosajonas. Aunque puede resultar engorroso, realmente, no me desagrada puesto que, desde mi perspectiva, le da un aire más arcaico.
Me cuesta imaginar una lóbrega y húmeda mazmorra como un lugar regido por un sistema métrico estandarizado. Y diré más si uno consulta el valor de la arroba en Wikipedia, verá que este varia según la región española de la que se trate. Si bien es cierto que las medidas anglosajonas están estandarizadas, por sus propios nombres, me dejan la impresión que me provoca la arroba. Una milla, una braza, un puñao, un palmo. Medieval, arcaico.

Medidas Romanas de distancia.
  • Dedo - 1,8 cm.
  • Codo - 44,3 cm.
  • Pie - 29,5 cm.
  • Estadio - 184 m.
  • Milla - 1,4 Km
  • Legua - 4,4 Km.
Sistema Británico de medidas
  • Longitud
    • Milla - 1609 Metros
    • Yarda - 0.915 Metros
    • Pie - 0.305 Metros
    • Pulgada - 0.0254 Metros
  • Masa
    • Libra - 0.454 Kilos
    • Onza - 0.0283 Kilos
  • Volumen 
    • Galón - 3.785 Litros
    • Pinta - 0.568 Litros
Otros
  • Legua- 4,8 Km.
  • Barril - 159 l.
  • Arroba - (25lb) - 11,35Kg.

martes, 5 de diciembre de 2017

Estancarse en matemáticas

Extracto (recortado) de una entrevista a Andrew Wiles, quien resolvió el "Teorema de Fermat". Es decir, quien hizo del "teorema" (realmente conjetura) de Fermat, efectivamente un teorema.

What you have to handle when you start doing mathematics is accepting this state of being stuck so people don't get used to that some people find this very stressful. Even people who are very good at mathematics sometimes find this hard to get used to.
It's part of the process and you have to upset, you have to learn to enjoy that process, that's like training in sport.

Aquí el video

viernes, 1 de diciembre de 2017

La tochicidad del infinito


Queridos coleguitas. Hoy quiero hablaros de una cosa muy tocha que es el infinito.

Seguro que conocéis o recordáis la clásica movida de críos del palo:


  • Tu eres loquesea
  • Tu eres loquesea por 10
  • Pues tu eres loquesea por 1000
  • Pues, pues tu eres loquesea por infinito.


Aunque la bronca continua con infinito por 10, viene a ser igual de tocha (o con la misma cardinalidad -el cardinal de un conjunto con 10 elementos es 10- ¿vale?).


Pues pasa que hay diferentes infinitos, aquí os voy a explicar como el colega de Cantor demostró que los números racionales (lo que se piden las raciones en los bares que decían los de siniestro total) son igual de tochos que los números naturales (los de 1,2,3, y todo eso) y como los reales (los que tiene pi, y raíz cuadra de dos y todas esas movidas) son más infinitos todavía


Vale, pues para la primera demostración que hay tantos racionales con naturales te pillas una cuadrícula en la que vas poniendo todos los racionales, pero ¡cuidao colega! El numerados y denominador con el natural de la fina o columna en cuestión. Después te recorres la parrilla en zigzag a toda ostia y le podrías asignara cada racional un numero natural pero más te vale que tu Derbi Variant botón rojo esté mazo trucada porque la lista es mazo de larga. Como veis se trata de un infinito numerable, es decir que puede ser puesto en correspondencia con los naturales. ¿Vale colegas? Os voy a meter una imagen por aquí por si no lo pilláis.


 

Molaba mucho pero el botón rojo se jodia enseguida 

No os lo perdáis porque el infinito es una cosa muy loca que tiene la propiedad que el todo no es mayor que sus partes. Ya sabéis, cuando estéis en una conferencia o algo así de vuestro colega de filosofía o bellas artes (no digo de psicología porque mi piba, que es una tía tope atractiva e inteligente, es del palo este de la psicología y no quiero marrones) y el menda que habla diga cosas del palo; todo holístico, tararí, tralara flores, lluvia de colores, porque el todo es mayor que la suma de sus partes, pollas en vinagre, quiérete a ti mismo y dite cosas bonitas...
Pueden gritar -AHHHHH! Mejor en agudo rollo heavy. Levantar su silla y lanzarla hacia el conferenciante (mirando de no darle al colega, solo es un recurso dramático no hay que ser violentos) y continuar ¡EXCEPTO LOS CONJUNTOS INFINITOS! AHHHHHH! (si esto lo dices en agudo rollo heavy se van a cagar) Acto seguido te acercas con la máxima dignidad y decoro a la tarima, recoges la silla y le dices en tono amigable al menda del rollo; “en un conjunto infinito el todo no es mayor que sus partes. Por cierto, deliciosa conferencia, continué por favor”. 



Lo tenéis que hacer así más o menos
 


Pero el infinito de los números reales es más tocho, como lo demostró el Cantor. Cantor se dedico a las mates porque en el cole se metían a saco con él, le decían; Cantor el que canta, Cantor anda de cantor y cosa más soeces. Así que el coleguita, se dedico a sus rollos y a pensar en mierdas raras y paranoias del infinito y al final lo petó. Pero, bueno, en su época fue un pringao. Los otros colegas matemáticos se metían con él y la vacilaban mogollón de sus inventos. Se murió en un manicomio el tío. Se inventó movidas tope cañeras pero tubo una vida un poco mierda el tío, pobre chaval. Imaginaos que os lo encostrarais ahí después de un concierto y os explica cosas del infinito y tal, todo borrachuzo, el tío lo petaba seguro. Su problema es que vivió en una época que no había heavy. 


Cantor sufrió infinito en su vida porque los otros matemáticos  le vacilaban por sus desarrollos tochos. Pero el tío era un heavy de corazón porque se mantuvo firme en su rollo. Aunque se quedo calvo pronto y se murió todo loco el pobre.

La demostración es por reducción al absurdo, es decir la caga al demostrar algo por lo tanto, tenemos que achatar la negación de lo que pretendíamos demostrar (si intentamos demostrar que un güisqui es una birra y fracasamos, puesto que el güisqui no tiene espuma, habremos demostrado que el güisqui es un no-birra. Ojo, no hemos demostrado lo que es si no lo que no es, igual es coñac o agua. Pero en las clasificaciones binarias la demostración de lo que no es viene a ser lo mismo que al demostración de lo que es -lo digo bien de cojones ¿eh? Con propiedad.- )
Pues mirad, Se pilla el intervalo [0,1] y se dice que es un infinito numerable. Si esto es cierto, a fortiori (con más razón) lo será para un intervalo mayor.
Después te pintas los números contenidos ahí como números decimales, del palo 0,32532515.
Y te queda un listado rollo (esto esta pillado de la wikipedia)


r1 = 0. 5 1 0 5 1 1 0...
r2 = 0. 4 1 3 2 0 4 3...
r3 = 0. 8 2 4 5 0 2 6...
r4 = 0. 2 3 3 0 1 2 6...
r5 = 0. 4 1 0 7 2 4 6...
r6 = 0. 9 9 3 7 8 3 8...
r7 = 0. 0 1 0 5 1 3 5...



Ahí tienes por definición todos los números reales. Y vamos a construir un número que debería estar en la lista usando los dígitos de la diagonal.



r1 = 0. 5 1 0 5 1 1 0...
r2 = 0. 4 1 3 2 0 4 3...
r3 = 0. 8 2 4 5 0 2 6...
r4 = 0. 2 3 3 0 1 2 6...
r5 = 0. 4 1 0 7 2 4 6...
r6 = 0. 9 9 3 7 8 3 8...
r7 = 0. 0 1 0 5 1 3 5...


En numero x, cada dígito después del punto \(X_n\) le corresponde el dígito n+1 del numero natural \( r_n\) En este caso x= 0.6251346....
Este numero tendría que estar en la lista, verdad colegas. Pero es que hemos hecho un numero que tiene un dígito cambiado de respecto a toda la lista de números. Es decir, no puede estar porque de ya estar en el puesto p, tendría un dígito diferente.Bueno, yo lo entiendo así el truco este de demostrar que el conjuntos de los reales es super tocho.
A esto le llaman el cardinal del continuo, o el infinito del continuo o cosas así.Y ya está, es que quería acordarme de estas cosas porque después se me olvidan y nunca se sabe cuando ten tienes que pelear con alguien y demostrarle que un infinito es más infinito que otro.
Venga, nos vemos que yo tengo faena y ya he estado demasiado tiempo con esta movida.

 
Y le dedico esta canción a Cantor. Porque sale un viejo estirando un barco que vuela que también es una cosa tocha y loca.






sábado, 18 de noviembre de 2017

Pruebas de microtomía

El objetivo de esta prueba era técnico.
Se preparó el portaobjetos con albúmina de Mayer (glicerina, albumina de huevo y un antifúngico). El cefalotorax de una pequeña araña se deshidrató de la siguiente forma:

  • Primero en etanol 50º, 48h. 
  • Pasó por 60º, 70º, 80º y 96º. Durante 20 minutos cada uno. 
  • Igual tiempo en xilol y parafina. 

Finalmente se corto dentro de bloque de parafina con microtomo rotatorio.

El corte fue poco exitoso no lográndose una tira seguida de cortes de  cera.
Algunos cortes de pescaron del baño caliente.
Sobre un plato caliente se hicieron diversos baños suaves de xilol para eliminar la parafina.

Se logró mantener el corte en su posición.

Se fijó la muestra con DPX y se colocó el cubreobjetos.


40x

 100x

1000x (Con aceite de inmersión) 

1000x

Otra preparación. Misma deshidratación. En DPX. 40x.


sábado, 11 de noviembre de 2017

Técnicas básicas para microscopia de artrópodos


Resumen de procedimientos basado en:

Gibb, T.J., Oseto, C.Y., Arthropod Collection and Identification. Laboratory and Field Techniques. 2006. Academic Press. USA.

Maceración
Con substancias cáusticas remover tejidos blandos.
Al 5-10% NaOH o KOH (Sosa cáustica, potasa). El texto recomienda la sosa puesto que conserva detalles más delicadamente. El tiempo depende de varios factores, aunque como referencia indica una noche a temperatura ambiente.

Lavado
Con agua destilada. Añadir un poco de ácido acético (vinagre) permite garantizar la desactivación de la substancia cáustica.

Deshidratación
Desde el agua destilada, una serie de baños alcohólicos: 50º, 70º, 80º, 90º, 95º y absoluto. El tiempo depende de diversos factores.

Tinción
Puede ser un tema complicado.
Fucsina ácida para cochinillas (scale insects), áfidos (appphids) y piojos (lice).
Tinción simple para exoesqueletos con mercuriocromo (mercromina).

Blanquear (para especies oscuras), puede usarse peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) o una mezcla de amoniaco y peróxido a proporción 1:6 respectivamente.


sábado, 21 de octubre de 2017

Digital game board for my son

Schematics for a kid game board based on arduino.
 I have already built the shell and I am going to upload photos soon. I have to wired it and do the software.

...

30/102017
Finally:

Aluminium basket for samples

I have designed a tiny basket for samples for my tissue processor. It is built by drilling and threading a 8mm aluminium bar.
 
Process

 6 mm inside

1 mm, holes


viernes, 20 de octubre de 2017

Relato por encargo. Primera parte.

No pienso, pero existo.

Existo ahora que me piensas, insuflándome la vida.

Si quieres, considérame una especie de virus. Puedo permanecer cristalizado y cuando alguien me lee, utilizo su mente, tal como el virus utiliza la célula para vivir. Ellos son una cadena de RNA con una envoltura proteica, yo, un relato codificado en una cadena de caracteres.

Yo soy, yo seré lo que tú quieras que sea. ¡Escucha! Sigue leyéndome. Puedo ser una bruja camino de la hoguera, un niño en el desierto, extraviado de una caravana beduina que le pide ayuda a una serpiente. Es importante que sigas leyendo, si me lees, seré lo que tú desees. ¿Qué sueños tienes? ¿Qué miedos te acechan? Puedo ser un ente del extremo del cosmos, de más allá de lo que llamáis el universo observable, en aquella zona que se expandió a mayor velocidad que la luz. En un lugar eternamente inaccesible para vosotros.

Mi lector, mi amigo, mi benefactor. Yo soy... un erudito, recostado sobre un libro encuadernado en la piel momificada de un rey, según me enseñaron, aunque su nombre hace tiempo que se perdió. Los sucesos de esta semana me han envalentonado a asomarse a horribles simas que hasta hace poco me acobardaban.

Mi nombre es Elías y desde mi parroquia tengo encomendado el pastoreo de las almas de dos barrios del distrito sur de la ciudad. Soy un siervo de la Iglesia, aunque mis inquietudes me han empujado a asomarme al libro de la creación para poder conocer, de sus propias manos, la obra de Dios. Regularmente disfruto de intercambios con hermanos que se interesan en temas profundos. Hemos de ser muy cautos, puesto que las gentes no entienden de estos asuntos y los poderes temen perder su control sobre la verdad, así que, para alcanzar esta sabiduría, ponemos nuestra vida en juego.

Intentaré explicarte como nos relacionamos los miembros de mi disciplina, aunque puede ser algo confuso para los no iniciados. Hasta donde yo sé, pertenecemos a dos triángulos, es decir, formamos parte de dos grupos de tres personas. Pero, cada miembro de la hermandad ha de estar en contacto con cuatro personas diferentes. Por lo que solo un vértice pertenece a dos triángulos. También, podemos instruir a un novicio para que nuestra labor en la hermandad sea plena; ka mariposa de los cielos. Lo dicho es lo que significan estos signos. Son mosaicos típicos de nuestros templos.


Así nos reunimos, para protegernos de la aniquilación. Aunque vértices o triángulos caigan la geometría global queda protegida. Sin embargo, la muerte y el dolor nos acecha como individuos.

Hace una semana, sucedió algo horrible, Pedro, uno de mis vértices (preferimos ese término a hermano), fue atrozmente asesinado; ejecutado. Un hombre que sabía hablar con decenas de pájaros diferentes, que era capaz de dirigir el paso de las hormigas  o contemplar el acongojarte rostro de una araña a través de esferas de cristal.

Acusado de brujería, de blasfemia y apostasía, el domingo pasado murió por los Ojos del Dios. Yo asistí a aquel infernal acto. Con mis ropas sacerdotales, allí, allí mismo estuve contemplando la atrocidad. Permanecí plantado, perplejo, viendo como Pedro subía las escaleras a su suplicio. Lo contemplaba como quien mira la cabeza cercenada de un cordero en la carnicería o a una mantis devorando lentamente a un saltamontes, empezando siempre por su nuca. Hay un horror hipnótico en ello. Una vez, en uno de mis paseos vi como un leñador, después de un desviado hachazo, por uno instantes mirava incrédulo el borboteo rojo, la mano colgante, pendiente de unos jirones de piel. Como quien mira un raro objeto, sin comprender que es. Un cuadro una escena, donde el tiempo para de correr. Quizás dos segundos, pero que parecieron dos minutos.  Ese era mi mirar. Mi mente zozobraba sobre el rumor del populacho. Era como el zumbido sordo de insectos monstruosos, y yo, embebido en ese magma de estúpida y abominable perversidad.

Sentía mi nuca rígida y bajo un milimétrico temblor, como una vibración.  Embriagado, casi no percibía  a estos que me rodeaban, las gentes, el pueblo. Y allí al fondo del túnel de mi visión, Pedro, subiendo a la plataforma. El verdugo, de fofa gordura, alzó la mesa con mi vértice atada a ella. Sobre su rostro colocó lo que llaman los ojos de Dios. Dos sucios conos metálicos de un codo de longitud, de punta roma del diámetro de un dedo meñique y terminando en un diámetro de algo menos que media cabeza. Esos conos apuntaban hacia los ojos del desgraciado, fijados en un grueso madero atravesado en sus extremos por dos barras que permitían que el artilugio se deslizara arriba y abajo. Básicamente era como una prensa en el extremo de la mesa.

Esos punzones, estaban contrapesados por una gruesa piedra para impedir que bajaran. Dos sogas pendían a los lados. Eran las gentes, quienes colgándose, estirando de ellas, tenían que vencer el peso de la piedra y hacer que los ojos del pecador entraran en la más íntima comunión con los de Dios. Las gentes se golpearon entre ellas para alcanzar las sogas. Como repugnantes insectos que se amontonan y zumban unos sobre otros, luchando por apartar al otro, para libar la repugnancia que chorrea de cualquier carroña.

Se colgaron, entre gritos, la excitación palpitaba en la plaza. Las negras figuras del palco extendían su mano como acto de bendición. El estruendoso rumor ahogo los gritos. No escuchoé el chasquido, ni el restallar, ni el crujir, ni el rechinar del hierro contra el hueso. El sonido de las gentes eran como el  masticar de las cresas sobre la carne podrída aumentado mil veces, más, hasta hacerlo ensordecedor.

Me llevé una mano a mis ojos. Húmedos. Me parecía que alguna intangible membrana me envolvía  y me separaba de aquella repugnante orgia demoniaca de crueldad. No, no eran bestias ni insectos. Esos seres de Dios, del verdadero Dios no se merecían semejante insulto. Completamente enfermo, salí de aquel nido. Me parecía que alguna mirada que me seguía.

Llegue a mi casa, cerré la puerta tras de mí, la atranqué. Atolondrado, fui a mi librería y bajé la vieja caja de roble de lo alto. Era grande, un brazo por un codo por la altura de un palmo. En varias ocasiones estuvo a punto de caérseme. Bufaba por el esfuerzo, aprisionándola entre mi cuerpo y cualquier saliente. Finalmente logre depositara en la mesa. Estaba febril, como en un sueño, en una pesadilla. Me sentía ebrio, confuso. No sentía odio, mas bien pena, una pena profunda, profundísima, tanto que debía ser otro sentimiento. Un desprecio. Un ahogo... mi corazón se ahogaba. Quizas era desesperación, no por mí. Mi amor al hombre, mi compasión por él. Sentía como se hundía, profundamente, hacia el fondo de un océano oscuro, muy profundo, del cual es imposible resurgir. La humanidad, mancillaba el jardín de la Tierra y yo, yo mismo, lo hacía junto a ella.
Ya el libro sobre el escritorio. Rompí los sellos mágicos, los que pusiera el maestro de mi maestro. Desclavé la caja con facilidad y extraje una suerte de paquete. Envuelto en pieles y de un tacto mucilaginoso. Sentí un escalofrío. El olor, recordaba al de las carroñas secas por el sol.

Y aquí me hallo, mi lector, mi amigo, mi benefactor. Yo, el erudito, recostado sobre el libro encuadernado en la piel momificada de un rey que según me enseñaron,  su nombre se había perdido hacía tiempo.

Al levantar la cubierta un fino polvo flota ante mí. Un rostro me mira. Desde la primera página unos ojos se clavaban en los míos. Es la cara de un hombre de mediana edad, flaco, severo. Miro directamente a los ojos de ese dibujo, pero, aparto la mirada. Paso la página y multitud de arcanos signos la cubren, esquemas y pequeñas imágenes de abominaciones. Un escalofrío sacude mi espinazo y cerro el libro de golpe. Me agarro la cabeza con las manos. Mi frente arde. Bebo agua, me mojo la cara. Veo mi reflejo en un espejo de metal. Me miro a mi mismo con fijeza, exaltado. Me siento agotado pero, despierto, lleno de un fuego que se alimenta del calor de mi propia alma.

La noche se cierra más aun. Una botella de vino de misa me ayuda a recobrarme. Temblando, abro el libro.  Y ahí, esperándome, esa cara demoníaca. Esta vez la mire fijamente. No parecía tan amenazadora, parecía que sonreía pérfidamente.